Se reitera la crítica al "feminismo selectivo" de Julia Mengolini, acusándola de hipocresía y de banalizar casos de violencia para defenderse.
Se argumenta que Mengolini desvía el foco del agresor Nacho Levy hacia el cronista Wally, cometiendo un acto machista.
Se enfatiza que las verdaderas víctimas son las mujeres agredidas por Levy, y que Mengolini y otras feministas se victimizan al quedar expuestas.