Los expertos alertan sobre el inminente riesgo de epidemias en Venezuela tras el terremoto. La descomposición de miles de cuerpos y la falta de condiciones sanitarias propician la propagación de bacterias peligrosas.
Estas bacterias, al ingresar en el organismo de personas debilitadas por el estrés y la deshidratación, pueden ser letales. La salud mental de los sobrevivientes también se ve gravemente afectada por la tristeza y la depresión.
La situación requiere una respuesta integral que aborde no solo el rescate y la reconstrucción, sino también la prevención de enfermedades y el apoyo psicológico a la población afectada.