La victoria de Paraguay contra Alemania en el Mundial ha revertido la opinión pública sobre el director técnico Gustavo Alfaro, quien ahora cuenta con un apoyo del 100% de la hinchada.
Inicialmente, Alfaro había sido criticado por comentarios sobre la inversión en el fútbol paraguayo en comparación con otras selecciones, sugiriendo que el valor de un jugador turco era superior al de un jugador paraguayo. Sin embargo, la garra y entrega del equipo en partidos posteriores, incluyendo la victoria contra Alemania, han cambiado la percepción general.
A pesar de las limitaciones de inversión en comparación con otras potencias futbolísticas, el equipo paraguayo ha demostrado una gran pasión y sacrificio en la cancha, ganándose el respaldo de su afición y demostrando que la entrega puede superar las diferencias económicas.