Se critica la política económica del gobierno, señalando que a pesar de que se intenta bajar la inflación a niveles del 2,5% anual, los aumentos en el supermercado son constantes. Se menciona el cierre de constructoras y la consecuente pérdida de empleo, calificando la "justicia social" como un robo y al gobierno de "delincuentes" por su gestión.
Se denuncia que prácticamente no hay aumentos salariales, lo que se considera inmoral e injusto en una sociedad "al rojo vivo". Los comerciantes no logran vender a un precio que cubra el alquiler, y se afirma que al trabajador "lo vinieron a exterminar". Se cuestiona la asignación de recursos del gobierno, preguntando "¿cómo puede ser que para esto sí hay plata?" ante la violencia policial.
Se concluye que la realidad que vive la gente es desconocida por el gobierno, y que se viven situaciones de crisis que impactan directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos.