La tragedia en Venezuela se profundiza con la confirmación de la muerte de al menos 100 niños pertenecientes al equipo de béisbol "Los Criollitos de La Guaira". Los menores se encontraban durmiendo en sus instalaciones cuando estas colapsaron tras el terremoto.
La noticia ha generado un profundo dolor y conmoción, sumándose a la ya devastadora situación que atraviesa el país. El testimonio de un amigo venezolano relata el impacto de esta pérdida, comparando la magnitud del desastre con una situación de guerra.
La falta de recursos para el rescate y la posible propagación de epidemias son preocupaciones latentes. El olor fétido en zonas como La Guaira es un indicativo de la grave crisis sanitaria que se avecina.