Un terremoto de magnitud 4.6 sacudió la región centro-norte de Venezuela, sumando a los devastadores sismos anteriores que han dejado un saldo de 1.700 muertos, más de 5.000 heridos y 45.000 desaparecidos.
La costa de La Guaira es una de las zonas más afectadas, con edificios convertidos en escombros y tumbas. Los rescatistas continúan la búsqueda de sobrevivientes, mientras los residentes denuncian retrasos en la llegada de ayuda.
Un perro rescatista argentino, Bart, tuvo éxito al encontrar a dos menores con vida entre los escombros. La catástrofe ha generado una ola de solidaridad tanto dentro como fuera del país.