La situación en Venezuela es crítica tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, con réplicas que continúan sacudiendo el país. El gobierno interino declaró zona de desastre y la falta de ayuda, especialmente maquinaria pesada, dificulta las labores de rescate.
Los rescatistas expresan la urgencia de recibir más apoyo humano y material para poder remover los escombros y salvar a las personas que aún permanecen atrapadas, en medio de la desolación que dejó el sismo.