Se aborda el papel de Encarnación Escurra, esposa de Rosas, destacando su influencia y empoderamiento en un matrimonio político. A pesar de la desaprobación inicial de los padres de Rosas, Encarnación se convirtió en una compañera fundamental.
Se atribuye a Encarnación un rol clave en el regreso de Rosas a la política y se resalta su conexión con los sectores populares, delegando Rosas en ella tareas territoriales y sociales. Su conocimiento del mundo rural y su cercanía a la gente fueron cruciales.
Se revela la confianza de Rosas en su mujer, a quien encargaba tareas complejas como la elaboración de la "lista de amigos y enemigos" durante la campaña del desierto. Utilizaba un sistema de correspondencia radial y cambiaba postas para mantener la confidencialidad, confiando solo en Encarnación para estas misiones.