La economía argentina presenta una marcada dualidad: sectores como el agro, minería y oil & gas prosperan, mientras que construcción, comercio e industria registran caídas. El gobierno prioriza el superávit fiscal y descarta la obra pública como herramienta de impulso.
La mora familiar, exacerbada por la caída del salario real y el empleo, es un problema central. Se exploran posibles soluciones a través del crédito, con intentos del Banco Nación y Banco Ciudad, aunque su alcance y efectividad son inciertos.