El posible corralito técnico en Venezuela agrava la situación económica, ya que los suministros esenciales adquieren un valor diferente y solo se pueden pagar en metálico, ante la escasez provocada por los terremotos.
La imposibilidad de usar dinero bancarizado, pagos electrónicos o tarjetas de crédito/débito, sumada a los cortes de internet y datos, afecta la economía cotidiana de un pueblo ya empobrecido. La falta de efectivo y la dificultad para acceder a bienes básicos generan una crisis adicional.
La crisis económica en Venezuela se agudiza con la imposibilidad de acceder al dinero y la escasez de suministros.