El periodista Andy Chirino describió la devastación en Venezuela tras un sismo, comparando la escena con un escenario de guerra. Informó que la cifra de víctimas fatales se acerca a las 2000 y que existen historias de todo tipo, incluyendo denuncias de venta de bienes encontrados entre los escombros y presuntas obstrucciones a la llegada de ayuda social.
Chirino relató las dificultades de la cobertura, incluyendo la suspensión del transporte para la prensa internacional y la decisión de trasladarse por sus propios medios a la zona más afectada, La Guaira. A pesar de la crudeza de las imágenes, destacó la capacidad de los venezolanos para ayudarse mutuamente en medio de la crisis.
El periodista hizo hincapié en la resiliencia de la gente, mencionando cómo voluntarios, incluyendo mujeres y niños, se pasaban escombros para intentar limpiar las zonas afectadas. Sin embargo, también señaló la existencia de "miserias" y personas que se aprovechan de la situación, como se evidenció en denuncias sobre la posible venta de niños y la restricción de ayuda.