Se relató la historia de Robertinho, quien dejó la ingeniería y la robótica para dedicarse a la gastronomía brasileña, influenciado por la nostalgia de la comida de su país.
Tras estudiar en un instituto de gastronomía, se convirtió en chef y abrió dos restaurantes. A pesar de su éxito en robótica (subcampeón nacional), su verdadera pasión era la cocina.
El programa destacó su dedicación a difundir la gastronomía brasileña en Argentina, ofreciendo platos auténticos y explicando su historia a los comensales.