David, un estadounidense "argentinizado" que vive en Dallas, se prepara para ir al partido de Argentina en Maryland, a cuatro horas de avión. Describe la curiosidad y el entusiasmo de los norteamericanos ante la presencia argentina y la pasión por el fútbol.
Explica que, si bien los estadounidenses no comprenden la misma intensidad de pasión por el fútbol, admiran la celebración y la alegría que genera la hinchada argentina, especialmente en torno a Lionel Messi.