Un violento asalto tuvo lugar cuando delincuentes irrumpieron en una vivienda con la intención de robar. Los ladrones, que pasaban al voleo, atacaron a la familia y les exigieron las llaves del auto.
El botín insólito de los asaltantes fue un pollo al espiedo que uno de los miembros de la familia llevaba para cenar. Los delincuentes, al no encontrar otros objetos de valor, se llevaron el pollo y lo abandonaron en la esquina. La víctima relata la desesperación vivida durante el atraco.