Se plantea que la conciencia es el cerebro junto con el cuerpo, actuando como una antena conectada a un campo de información. Se especula que Tesla era consciente de este campo y lo protegía para acceder a conocimientos extraordinarios y aplicarlos en nuevas tecnologías.
Se sugiere que los detalles que Tesla compartía sobre su personalidad, como su aversión a estrechar la mano o su gusto por la cubertería de plata, eran una forma de proteger su proceso creativo y reírse de la prensa, al ser consciente de las energías que lo rodeaban.