La predicción de terremotos sigue siendo un desafío para la ciencia, incluso con tecnología avanzada, como lo demuestra la experiencia en Estados Unidos con la falla de San Andrés.
La sismología estudia estos fenómenos y puede identificar zonas de riesgo potencial, pero predecir el momento exacto de un sismo es, hasta ahora, imposible. En el caso de Venezuela, se sabía que la zona tenía un riesgo sísmico latente debido a la falta de actividad en mucho tiempo.
Se menciona la dificultad para predecir réplicas y la ubicación precisa de los epicentros, aunque los informes sismológicos continúan refinando la información sobre las fallas geológicas involucradas, como la de Boconó y Santa Bárbara.