Se discute la estrategia de las marcas al llevar influencers al Mundial, argumentando que si les sirve para generar contenido y alcanzar a su público objetivo, es una decisión comercial válida. Se compara el enfoque de Pampita, quien comparte su intimidad, con el de Andy Kuznetsov.
Se señala que, aunque algunos prefieren un enfoque más periodístico, hay un público que consume el contenido de entretenimiento y "color" que ofrecen los influencers, y que las marcas apuestan por ello.