Se debate sobre la responsabilidad de Ernestina Páez en el accidente, considerando que conducía con licencia vencida y se había negado a realizar un control de alcoholemia. A pesar de tener idoneidad para manejar, no poseía la habilitación correspondiente.
Se plantea la controversia sobre si la falta de registro es un impedimento para manejar en caso de urgencia, pero se enfatiza que, en este caso, no se trataba de una urgencia. La conducción sin licencia y con problemas previos de alcoholemia se considera un factor grave.
Se argumenta que no se deben justificar todas las acciones y que es importante reconocer los errores cometidos, como cruzar con la barrera baja, independientemente de las circunstancias personales.