Cristiana, una exdirectora de colegio alemana, se ha convertido en un pilar para La Cierva, un pequeño pueblo español que lucha por sobrevivir. A pesar de la falta de servicios y oportunidades, ella lidera iniciativas voluntarias para mantenerlo vivo, incluyendo la reparación de la red de agua y la gestión de la basura.
Yorleni, inmigrante de Honduras, encontró en La Cierva una mejor calidad de vida para ella y su hijo, gracias al apoyo de Cristiana, quien gestionó el regreso del autobús escolar. La alcaldesa, a pesar de las dificultades y la baja población, trabaja incansablemente por el futuro del pueblo, buscando atraer nuevos habitantes y mantener viva la comunidad.