El movimiento de las placas tectónicas se mide permanentemente utilizando tecnología GPS de alta precisión. Estos datos permiten monitorear los desplazamientos milimétricos o centimétricos anuales de la superficie terrestre.
Si bien no se puede predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo, se sabe que las fallas activas acumulan tensiones. La información académica y los estudios de geólogos venezolanos y consorcios internacionales proporcionan datos constantes sobre la actividad de estas fallas, consideradas entre las más activas del planeta.