El geólogo Ignacio Rovira explica que Venezuela se encuentra en un límite de placas tectónicas activo, lo que la hace propensa a movimientos sísmicos de gran magnitud.
La falla de deformación tectónica en la costa norte del país, donde las placas del Caribe y Sudamérica interactúan, acumula tensión que se libera en forma de terremotos.
Este movimiento lateral, que ocurre a tasas de varios milímetros por año, explica la recurrencia de sismos en la región, siendo el reciente evento una manifestación de la energía acumulada.