Tras recibir el Espíritu Santo, el hombre experimentó un cambio de carácter y tuvo una nueva oportunidad en el área sentimental. Conoció a su actual esposa, Marcela, y se casaron tras un corto noviazgo.
Actualmente, comparten un matrimonio bendecido y feliz, siendo compañeros en todo. Aunque valora las conquistas materiales, considera que el Espíritu Santo es la bendición y conquista más importante.
Llevan 14 años de casados y su matrimonio se caracteriza por la felicidad y la unión, demostrando que con Dios todo puede cambiar.