Se cuestiona la responsabilidad de Marcelo Bielsa en el ambiente "espeso y nocivo" de la selección uruguaya durante el Mundial.
Un comentarista señala que la falta de confianza transmitida por el entrenador a los jugadores, sumada a que "cuatro jugadores te pidan hablar es porque no están confiados", habría sido un factor determinante en el mal desempeño del equipo.
Además, se menciona que la actitud de Bielsa al "no levantar la cabeza" ante los reclamos de los jugadores, quienes incluso "se levantaron de la mesa y se fueron", selló la imposibilidad de revertir la situación.