La situación de los niños no acompañados tras el terremoto en Venezuela genera gran preocupación, ante el riesgo de redes de tráfico y explotación infantil.
Se estima que entre 200 y 300 niños se encuentran solos, a la espera de contactar a sus familiares. Algunos perdieron a sus padres en la tragedia, mientras que otros buscan a sus padres que fueron rescatados.
Organizaciones de protección a la infancia alertan sobre la vulnerabilidad de estos menores, recordando casos similares ocurridos en tragedias pasadas como en 1999 y Haití.