Las imágenes del centro de Caracas tras el terremoto son desoladoras, mostrando una sociedad que sigue sufriendo. Se compara la situación con Haití y Nepal, contrastando con la rápida reconstrucción de Japón tras sismos similares.
Se señala que la antigüedad y falta de mantenimiento de los edificios en Venezuela han sido un factor clave en la magnitud de la destrucción. A pesar de posibles anuncios o anticipos, la falta de medios para prevenir o tomar medidas de precaución agrava la situación.