Se analiza el impacto del aguinaldo en las familias, destacando que actualmente se utiliza principalmente para pagar deudas y no para disfrutar.
Se menciona un informe del Banco Central que señala un retraso del 12% en el pago de tarjetas de crédito, el índice más alto de los últimos 20 años.
Se hace un llamado a la reflexión sobre cómo se gasta el aguinaldo y se compara la situación actual con la infancia, cuando se usaba para compras escolares o regalos navideños.