El Dr. José Bonorino, cardiólogo jefe de la unidad coronaria del Hospital Universitario Austral, explicó la conexión entre las enfermedades periodontales y las cardiovasculares. Señaló que las bacterias orales pueden ingresar al torrente sanguíneo, contribuyendo a procesos inflamatorios que aumentan el riesgo de infartos y otros eventos cardiovasculares.
Bonorino enfatizó que el sangrado de encías, a menudo minimizado, puede ser una señal de inflamación con implicaciones serias para el corazón. Subrayó que cuidar la salud bucal es una estrategia crucial para la prevención cardiovascular. Se mencionó que el nivel de educación y el poder socioeconómico influyen en el riesgo cardiovascular, destacando la importancia del conocimiento y el empoderamiento para la prevención.
Se recordó la afirmación del Dr. Valentín Fuster de que 3 de cada 4 infartos son prevenibles. Bonorino señaló que un alto porcentaje de la población es hipertensa y desconoce su condición, resaltando la necesidad de controles periódicos. La conversación también abarcó factores de riesgo como la hipertensión, tabaquismo, sobrepeso, sedentarismo, diabetes, alimentación inadecuada y factores psicosociales como la depresión y ansiedad.