A pesar de las cifras oficiales del gobierno venezolano sobre desaparecidos (157), organizaciones civiles y registros internacionales sugieren que la cifra real podría superar las 38.000 personas. El número de fallecidos (oficialmente 188) y heridos (520) se espera que aumente.
Se reportan casi 3.000 viviendas destruidas y deterioradas, y familias evacuadas que se albergan en colegios. La falta de alertas tempranas efectivas por parte del Estado venezolano ha sido criticada, a pesar de que algunos ciudadanos recibieron notificaciones a través de aplicaciones internacionales como Google.
La desesperación de los familiares que buscan a sus seres queridos se agrava por la falta de información confiable y la interrupción de servicios básicos como internet. La ayuda humanitaria internacional es esperada con urgencia para hacer frente a la magnitud de la catástrofe.