Se reporta la situación en Venezuela tras los sismos, con énfasis en la labor de la Alianza por Venezuela y su plataforma para conectar a venezolanos en el exterior con sus familiares en el país, ante la dificultad de comunicación.
Se mencionan cifras dispares sobre fallecidos y desaparecidos, contrastando los datos oficiales del régimen (188 fallecidos, 1520 heridos) con estimaciones de organizaciones ciudadanas (más de 40.000 fallecidos, 1927 familias damnificadas, y una plataforma que reporta más de 42.000 desaparecidos).
Se critica al régimen venezolano por la falta de estadísticas certeras y la improvisación, atribuyéndolo al desmantelamiento del Estado.
Se destaca la dificultad de acceso a la ayuda humanitaria debido a los daños en el aeropuerto y carreteras, y se subraya la importancia de la solidaridad ante la tragedia.
Se hace un llamado a la dirigencia política a estar a la altura de la tragedia y se expresa la esperanza de que Delcy Rodríguez no impida la ayuda humanitaria.