El gobierno venezolano ha actualizado la cifra de fallecidos a 235 y la de heridos a 4300 tras el devastador terremoto.
Organizaciones civiles y registros web independientes reportan cifras mucho mayores, con estimaciones de más de 40.000 desaparecidos.
La ayuda humanitaria internacional comienza a movilizarse, con envíos de equipamiento y personal de rescate de varios países, incluyendo Estados Unidos, México, Ecuador y el ejército israelí.
La falta de relaciones diplomáticas y la desconfianza en las cifras oficiales complican la coordinación de la ayuda y la identificación de las víctimas.