Se especula sobre la posibilidad de que un motivo trivial, como una enemistad entre compañeros de colegio, haya desencadenado el brutal asesinato de Diego Fernández Lima. La falta de un motivo aparente para quitarle la vida a un joven de 16 años genera incredulidad y dolor.
La investigación busca determinar si existía algún tipo de rencor o conflicto previo entre Diego y su agresor, que pudiera explicar la violencia extrema ejercida. La ausencia de un móvil claro añade una capa más de tragedia a este caso.