Se plantea la inquietud sobre cómo pudo ocurrir un abuso, asesinato y desmembramiento de una niña sin que nadie se percatara en la misma casa.
Se sugiere la posibilidad de que los presentes ya supieran lo que iba a ocurrir, basándose en un patrón predatorio anterior y comparándolo con el caso de la "chica M".
Se detalla que el modus operandi de Barrelier incluía desnudara a las víctimas y realizar ciertas acciones, lo que generaba dudas sobre la complicidad de quienes estaban presentes, como Marianela, y la posible omisión deliberada de lo que sucedía.