Un testigo, Ezequiel, relata haber escuchado un fuerte golpe y al acercarse, encontró el auto destrozado. Describió la difícil situación de la víctima, con los pies apretados y el cuerpo en una posición comprometida, aunque no se podía determinar el sexo.
La ayuda de Defensa Civil llegó a los 10 minutos, seguida por la policía y bomberos. A pesar de los intentos, la víctima no respondía, aunque se observaban movimientos corporales que parecían espasmos.