Geólogos y sismólogos analizan el inusual doblete sísmico que afectó a Venezuela, con dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 respectivamente. Se explica que la ocurrencia de dos placas tectónicas, la de Sudamérica y la del Caribe, y la acumulación de presión en varias fallas (San Sebastián, La Victoria, Bocono, Pilar) pudieron haber provocado estos eventos. La poca profundidad de los sismos (10 km el segundo) y la composición arenosa y arcillosa del terreno venezolano agravaron el impacto, desmoronando estructuras ya afectadas por el primer sismo.
Se compara la situación con el terremoto de Siria, destacando que en Venezuela ocurrió otro terremoto y no solo una réplica. Se menciona que la magnitud mide la energía liberada, mientras que la intensidad mide el daño en superficie, influenciada por la profundidad y el tipo de suelo.
Países como Reino Unido, Alemania y Suiza han enviado equipos especializados de bomberos y ayuda humanitaria para las operaciones de búsqueda y rescate de sobrevivientes entre los escombros, ante la devastación de edificios y hospitales.