Dos potentes terremotos, de 7.2 y 7.5 de magnitud, han devastado varias zonas de Venezuela, dejando un saldo preliminar de 589 fallecidos y 2.980 heridos, según datos oficiales.
La ciudad de La Guaira es la más afectada, con 350 edificios derrumbados, 100 de ellos solo en esta localidad. La ONU estima que 6.7 millones de personas han sido afectadas de una u otra manera por los sismos.
Se reportaron saqueos en La Guaira aprovechando la destrucción de locales, pero la mayoría de la población ha mostrado solidaridad, organizando caravanas para llevar ayuda. Equipos especializados en rescate de varios países, incluyendo Argentina, ya están llegando para asistir en las labores post-terremoto.
La magnitud de los sismos, los más fuertes en al menos un siglo, ha dejado una ciudad devastada y genera preocupación por la gran cantidad de personas desaparecidas y la dificultad para realizar rescates bajo los escombros, especialmente ante la posibilidad de réplicas.