Se compara la magnitud del terremoto en Venezuela con otros eventos sísmicos a nivel mundial, como los ocurridos en Japón, Chile o California, destacando que, a pesar de ser menos energéticos, han causado una gran cantidad de víctimas, similar a Haití o Turquía.
Se señala que la alta cifra de fallecidos se debe, en parte, a décadas de desinversión y desorganización estatal, lo que ha exacerbado las consecuencias del sismo. Las réplicas, aunque menores, podrían afectar edificios ya debilitados.
El problema a futuro será de índole epidemiológico, ya que el daño directo por el sismo ya está hecho. Las réplicas no representarán un gran problema, pero la falta de servicios y la dificultad de acceso a la información complican la situación general.