El doctor Andrés Folguera explica que, si bien la geología identificó las zonas de riesgo, la tragedia en Venezuela se agrava por décadas de declive económico, corrupción y falta de construcción antisísmica.
Critica la ausencia de un estado efectivo que no puede socorrer a la población, lo que, sumado a la precariedad edilicia, provocará miles de muertes adicionales. Señala que la falta de cumplimiento de normativas antisísmicas, a pesar de existir en Argentina desde 1975, es un problema recurrente en casos de corrupción.