El rey Carlos III ha declarado públicamente por primera vez la cantidad de dinero que ha abonado a la Hacienda Nacional en su declaración de la renta.
El monarca paga voluntariamente el impuesto sobre sus ingresos particulares y los beneficios del Ducado de Cornualles. Su patrimonio se estima en 680 millones de libras (aproximadamente 800 millones de euros), incluyendo herencias, activos financieros e intereses comerciales.
El príncipe Guillermo, heredero al trono, también es contribuyente voluntario, aunque ha reservado el derecho a la privacidad sobre las cifras abonadas desde que heredó el condado.