Se cuestiona la actitud de Martín Insaurralde, quien habría mentido sobre su patrimonio y se encuentra envuelto en múltiples escándalos que parecen taparse mutuamente.
Se hace referencia a su desempeño como funcionario público, donde informes indican que no puede justificar fondos millonarios, lo que podría acarrear delitos como administración fraudulenta y deberes de funcionario público.
La justicia está investigando sus movimientos financieros y vínculos comerciales, buscando reconstruir la trama detrás de sus empresas y bienes.