Se plantea la "restricción logística" como un problema a resolver mediante inversiones significativas y acuerdos políticos. Se propone una regla fiscal que tienda al equilibrio, asegurando que el ajuste no recaiga sobre los sectores vulnerables sino sobre quienes poseen mayor capacidad económica, promoviendo la justicia fiscal.
Se critica la alta evasión y elusión fiscal (7,1%) y los gastos tributarios, argumentando que los beneficios no llegan a quienes más lo necesitan, como las personas con discapacidad. Se exige una regla monetaria para exterminar la inflación, considerándola una política delictiva que perjudica a los más necesitados.
Se propone una regla cambiaria que fomente la competitividad y se advierte sobre la necesidad de una regla institucional sólida, criticando la inestabilidad de funcionarios y la corrupción estructural.