La ola de calor en Francia ha provocado temperaturas extremas, con noches tropicales en París y alertas rojas en gran parte del territorio. Se han reportado muertes indirectas por golpes de calor y ahogamientos accidentales.
Las autoridades han tomado medidas como la apertura de parques las 24 horas y la suspensión de clases en más de 1.300 escuelas. Monumentos icónicos como la Torre Eiffel y el Louvre han adelantado su horario de cierre.