La ola de calor en Francia afecta gravemente a las personas en situación de calle, quienes tienen dificultades para mantenerse hidratadas y encontrar refugio. Un 30% de las muertes entre esta población ocurren durante los meses de verano.
Las organizaciones benéficas están distribuyendo kits de emergencia con agua, protector solar y comida, ante la imposibilidad de estas personas de acceder a recursos básicos y la falta de hogares donde resguardarse de las altas temperaturas.