Se califica la situación de Jessica Sirio como una "colección de prontuarios", insinuando un historial conflictivo y posiblemente delictivo. Se la vincula con el supuesto enriquecimiento ilícito de Martín Insaurralde.
Se menciona la hipótesis de que Sirio podría ser "partícipe necesaria" del enriquecimiento de Insaurralde y se alude a un "poder" detrás del político, cuya carrera fue impulsada por Cristina Kirchner.