Se proyecta que la inflación de junio se ubique entre 1.9% y 2.1%, repitiendo o incluso superando el índice del mes anterior. Los aumentos de precios en alimentos han sido contenidos, y el dólar no se ha trasladado significativamente a los precios.
El gobierno busca consolidar la baja de la inflación como un logro de su política de ajuste, monetaria y fiscal. Si bien se espera una mejora marginal en el poder adquisitivo de los salarios, la recuperación del ingreso disponible se proyecta para el próximo año.
Los datos de abril indican que los salarios del sector privado superaron la inflación, mientras que los del sector público la perdieron. La mejora en el ingreso disponible es mínima, pero se espera que la tendencia a la baja de la inflación, combinada con la recuperación salarial, comience a sentirse a mediano plazo.