Los cronistas se encuentran en Fort Worth, cerca de Dallas, un lugar con mucha historia ligado a la exportación de mulas y caballos para la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, la zona se ha transformado en un centro comercial con locales de cerveza y heladerías.
Visitan un local de sombreros vaqueros, donde descubren que incluso personalidades como George Bush y el Rey Carlos (cuando era príncipe) han probado y adquirido sombreros allí. La conversación gira en torno a la autenticidad y el estilo de la indumentaria de cowboy.