Fort Worth fue el primer asentamiento de Texas donde se comercializó ganado, llegando a movilizar hasta cinco millones de cabezas a principios del siglo XIX. Con la llegada de camiones y trenes, la ciudad quedó congelada en el tiempo y se dedicó al turismo.
Los visitantes se toman fotos con estatuas de vacas, como la de cuernos largos. Una turista argentina, Silvia, se subió a una de ellas y se le iba a preguntar su impresión, pero la entrevista se cortó.