El Puente Pueyrredón se encuentra en un estado de caos total debido a una manifestación que bloquea completamente el tránsito en ambos sentidos. La situación se agrava por la ausencia de autoridades policiales que organicen o controlen la movilización.
Los manifestantes, identificados con consignas como "Cristina Libre para El Pueblo" y relacionados con el movimiento de Eduardo Bellivoni, han generado un cuello de botella vehicular. A pesar de la evidente alteración del orden público, la policía parece ausente o desbordada, permitiendo que los propios manifestantes controlen el flujo vehicular.
La tensión aumenta a medida que se observan situaciones de conflicto entre automovilistas y manifestantes, quienes permiten el paso de algunos vehículos de forma selectiva. Se reportan demoras extremas para quienes intentan cruzar el puente, incluyendo a personas que buscan llegar a sus trabajos o buscar a sus hijos en la escuela.
La situación se ve influenciada por un fallo de la Cámara Federal de La Plata, que revocó una decisión previa y habilitó la manifestación, calificándola como "pacífica" y prohibiendo actos de "hostigamiento, bloqueo o dispersión" por parte de las fuerzas de seguridad. Los jueces Roberto Lemos Arias y Carlos Vallefin son señalados como los responsables de esta resolución, la cual es duramente criticada por los periodistas del programa, quienes los tildan de "caraduras" e "impresentables".
La presencia de la policía de la ciudad en un operativo que debería ser federal genera confusión y se teme un enfrentamiento. Los manifestantes exhiben el fallo judicial que, según ellos, les permite permanecer en el puente. El debate se centra en la legalidad del fallo judicial y la falta de organización por parte de las autoridades para gestionar el tránsito durante la protesta.