El ingreso a la ciudad por el Puente Pueyrredón se normaliza gradualmente tras un incidente de inseguridad que resultó en la muerte de un delincuente. A pesar de la liberación de dos carriles, un tercer carril permanece cerrado por trabajos de la policía científica y de tránsito.
La congestión vehicular, que había sido significativa en la calle Hornos, debajo de la autopista, ha disminuido, permitiendo una circulación más fluida, aunque aún no se ha alcanzado el tránsito habitual de un día normal.