El estado de Yaracuy, cuya capital es San Felipe, ha sido epicentro de dos fuertes terremotos, uno de 7.2 grados y otro de 7.5 en Yumare. A pesar de la historia sísmica de la región, marcada por el terremoto de 1812, las autoridades locales han implementado medidas preventivas.
En San Felipe está prohibida la construcción de edificios de más de tres pisos, y las casas suelen tener uno o dos niveles. Esta legislación, vigente desde hace casi 200 años, se debe a la proximidad de fallas geológicas importantes, como la falla de Boconó, y la convergencia de las placas tectónicas sudamericana y del Caribe.