La Unión Europea anunció una inversión de más de 135 millones de euros en Brasil para cuatro proyectos estratégicos de su iniciativa Global Gateway.
El interés europeo se centra en la explotación de tierras raras y minerales críticos, recursos de los que Brasil posee las segundas mayores reservas mundiales. El gobierno de Lula da Silva exige que estos recursos sean procesados en el país para generar valor agregado y evitar la exportación de materias primas.